9 razones por las que elegir la Cerdanya

En pleno Pirineo, compartida por España y Francia, se encuentra una comarca donde naturaleza, arquitectura y cultura se entremezclan para ofrecer el lugar perfecto donde desconectar y disfrutar del entorno: la Cerdanya. Allí podrás hacer senderismo, visitar pueblos con encanto, descubrir joyas arquitectónicas, esquiar, disfrutar de su gastronomía y hasta hacer parte del Camino de Santiago.

El lugar perfecto donde desconectar y disfrutar del entorno: la Cerdanya.

Este bellísimo territorio quedó dividido en dos zonas por el Tratado de los Pirineos que Francia y España firmaron en 1.659. La Alta Cerdanya pertenece a Francia y la Baja Cerdanya, a España, concretamente a las provincias de Girona y Lleida. Toda la zona reúne las cualidades necesarias para ser un paraje sumamente atractivo en cualquier época del año. Te recomendamos algunas actividades que no deberías perderte si te decides a conocerla: 

#1 Visitar Llívia.

Fruto de los distintos tratados firmados a lo largo de la historia, este municipio catalán se encuentra geográficamente dentro de Francia.  Alberga el único foro romano que se puede ver en todo el Pirineo y la farmacia más antigua de Europa, un establecimiento del siglo XV que actualmente es un museo. Además, su patrimonio incluye los restos de un castillo, la torre de Bernat de So, así como un precioso núcleo histórico y una iglesia que nos descubren su pasado medieval.

#2 Hacer turismo en Puigcerdà, la capital de la comarca.

Pasear por la plaza de Santa María de Puigcerdà, subir al campanario de la iglesia y visitar su famoso lago artificial, el parque Schierbeck y el Museu Cerdà. También podrás hacer la ‘Ruta Zafón’ inspirada en la novela ‘El Juego del Ángel’ de Carlos Ruiz Zafón. El camino, que sigue el mismo recorrido que el protagonista del libro, David Martín, está señalizado con 10 columnas de granito pulido, en las que hay una placa metálica con fragmentos de la novela.

Puigcerdà, la capital de la comarca.

#3 Recorrer la ruta románica.

La Cerdanya cobija algunas joyas románicas como las iglesias de Santa María de Mosoll en Das, la iglesia de San Sadurní de Meranges, la de Santa María de Músser de Lles y las de Santa Maria de Talló y Sant Julià de Pedra en Bellver de Cerdanya, entre otras. También el antiguo convento de Sant Domènec de Puigcerdà.

#4 Subir a La Tosa, a 2.536 metros de altitud, y disfrutar de una vista panorámica de toda la comarca.

Los más avezados podrán hacer el camino a pie desde Coma Oriola, en la estación de esquí de Masella, aunque también se puede utilizar el teleférico Cadí-Moixeró, que se encuentra en la estación de esquí de La Molina.

#5 Esquiar en Masella o La Molina.

La Masella, con 74 kilómetros esquiables y 65 pistas, es una de las mejores estaciones del Pirineo y además permite practicar el esquí nocturno. La Molina, situada en el municipio de Alp, tiene 71 kilómetros esquiables, con 68 pistas para realizar esquí alpino.

#6 Hacer un tramo del Camino de Santiago.

Comienza en Llívia y transcurre por las localidades de Ur, Puigcerdà, Guils de Cerdanya, Bolvir, Ger, Isòvol y Bellver de Cerdanya. Un recorrido de unos 20 kilómetros con solo 240 metros de desnivel que atraviesa la comarca de este a oeste. 

#7 Degustar la gastronomía de la zona.

El trinchado, las peras de Puigcerdà y los nabos de Talltendre de Alp. También la cocina de montaña que ofrecen los pueblos de Prullans y Montellà y Martinet.

 

#8 Practicar senderismo, a pie, en bicicleta o incluso a caballo.

El abanico de propuestas es muy amplio: seguir la Ruta de los Segadores en el Parque del Cadí-Moixeró, hacer alguna excursión a las fuentes de Basses de Pallaret y el Valle a Bolvir, subir al Coll de Pal oa la Tossa d'Alp, o adentrarse por el camino de Sant Marc y el de los Enamorats a Puigcerdà.

#9 En la Cerdanya francesa podrás subir al Tren Groc (Tren Amarillo).

De vía estrecha y con vagones sin techo, que circula por alta montaña entre Villefranche de Conflent y La Tour de Carol, ofreciendo espectaculares vistas de los Pirineos; recorrer el parque de Les Angles, que alberga fauna autóctona en semi-libertad: ciervos, jabalís, muflones, cabras montesas, osos pardos, lobos y marmotas. O acceder a la Grotte.

 

El Tren Groc, el tren amarillo de La Cerdanya. PH: turismo-pirineosorientales.es

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